El cierre del año es una ocasión propicia para echar la vista atrás y hace balance de nuestra publicación a lo largo de 2019. Un año en que, desde el blog de la Escuela de Doblaje de Madrid (EDM), informamos sobre asuntos como el estado de la negociación colectiva en distintos territorios, además de Madrid; así como de diversas cuestiones artísticas, con entrevistas a destacadas figuras de la profesión; y otros asuntos relacionados con los diferentes oficios que intervienen en el proceso de doblaje, además de información sobre los Premios Irene de Doblaje.

En materia de derechos, el doblaje vive un punto de inflexión, según pudimos comprobar en las publicaciones de nuestro blog a lo largo del año. En Madrid se negocia un nuevo convenio colectivo, el tercero de esta región; mientras en la capital catalana, tras una larga batalla judicial, los actores se muestran al fin unidos y se disponen a emprender un nuevo intento de negociación de un convenio colectivo en Barcelona, a fin de intentar frenar la fuga de derechos y el deterioro de condiciones laborales que se ha producido en la última década.

Además, en la comunidad gallega, los actores denunciaron en estas páginas la situación de doble escala salarial en el doblaje de Galicia, que se ha producido por la inaplicación del convenio colectivo para los productos que se doblan al castellano en la región; mientras que, en la comunidad vasca, relatamos los primeros compases de la negociación de un nuevo convenio colectivo en el País Vasco, donde los actores reclaman subidas salariales de hasta un 40%; porcentaje que da idea de la honda pérdida de poder adquisitivo que se ha producido en la región.

No en vano, y a pesar de su calidad, el doblaje en España aparece como el más barato de los que realizan en los grandes países de la Unión Europea (UE), según figura en un estudio que este blog adelantó en exclusiva, y donde se pone de manifiesto la capacidad del doblaje para multiplicar los beneficios de series y películas, tal y como han sabido ver los nuevos operadores, como Netflix, HBO o Amazon, que lo están aplicando, por cierto, también a la producción española que se vende a otros países.

Y sin embargo, a pesar de ese potencial, seguimos encontrando resistencias entre los actores llamados a sentar una base más sólida para el sector. Sirva como anécdota en este sentido las dificultades que este blog encontró a la hora de recabar la opinión de los empresarios madrileños, agrupados en Aedma, a pesar de los múltiples intentos en este sentido por nuestra parte.

Confiamos en contar más adelante con la opinión de los empresarios para abordar los diferentes problemas que afectan al ejercicio del doblaje en nuestro tiempo. Como por ejemplo, el de la deslocalización, una práctica que, después de enseñorearse en la industria, ha irrumpido de lleno en nuestra profesión, según explicó en nuestras páginas Eduardo Gutiérrez, el actor y director para quien los doblajes mixtos o parcialmente deslocalizados son un «pastiche, que degrada la calidad del producto final y arriesga el futuro del propio arte del doblaje.

La calidad debiera quedar grabada en el frontispicio de cada uno de los estudios de doblaje que operan en España. Así lo reclamaron veteranas figuras, como Manolo García, quien cargó contra la práctica del doblaje en banda, y la gran Luz Olier, que reclamó más atención a la interpretación en el doblaje actual, afectado muchas veces por unas prisas que ponen en aprietos a actores y directores, y dejan al margen lo que debiera seguir siendo el núcleo central de nuestro oficio: la interpretación.

Riesgos que, a pesar de su juventud, también observan los recién llegados a la profesión, los alevines del doblaje, como Michel Tejerina, Sandra Villa o las hermanas Llaneza, quienes explicaron cómo fueron esos primeros pasos en el mundo del doblaje. Y que no afectan solo a los actores, sino también a traductores, ajustadores y el resto de oficios que intervienen en la cadena de producción, según reflejaron en sus artículos Marta Baonza, Eduardo Jover y Quico Rovira-Beleta, el último de los cuales terció además en la polémica entre doblaje y subtítulos, con interesantes reflexiones de alguien que se dedica a ambos oficios.

Conflictos varios donde ocupa un lugar destacado el pulso mantenido por el actor Óscar Barberán con la multinacional Disney a cuenta de su salario en el film Toy Story 4; que mereció un artículo de Lorenzo Beteta en nuestras páginas. Y la guerra de guerrillas que mantienen las distintas comunidades autónomas entre sí por abaratar un producto, ya de por sí muy barato, que solo podrá acabar con un acuerdo estatal de precios, según reconoció José Egea, responsable de la federacion Feprodo, quien reclamó además unidad a una industria que debe buscar su futuro conquistando nuevos mercados.

Una fuerza que inevitablemente pasa por la unión de los distintos territorios y ramas que componen la industria del doblaje en España – actores, directores, traductores, estudios, operadores –, a fin de situar en el mapa político los problemas del doblaje, y el potencial de esta gran industria artística y cultural.

Un año de información muy fructífero, en suma, que esperamos mejorar y compartir con vosotros el próximo 2020.

Desde el Blog de la Escuela de Doblaje de Madrid os deseamos lo mejor para el nuevo año.

Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo.


1 comentario

Juan Francisco J. F. · 26 diciembre, 2019 a las 4:28 pm

Gran labor la de este blog y gran deseo el de la unidad de cara al año entrante. Toda unidad que nazca desde el respeto es el mejor regalo para todo solos miembros de la profesión. Respeto trabajes en la ciudad que trabajes, sea Madrid, Zamora o Vigo. Respeto considerando a todos compañeros al margen de la periodicidad de su trabajo (tanto al actor de tres convos a la semana como al actor de convos mensuales), respeto al alumno se haya formado aquí con menganillo o allá con fulanete. Y el respeto, en fin, sabiendo mantener diálogo y empatía hacia los compañeros que tienen distintos puntos de vista para poder afrontar o limar las diferencias. En este punto la existencia de un blog como este, donde se pueda hablar sobre ese tipo de cosas es una gran aportación para el sector (¡Gracias a los promotores y redactores de post del mismo!)

Ojalá este 2020 traiga grandes oportunidades para una nueva etapa, con esa unidad basada en el respeto. Intentemoslo entre todos. Y, por pronto, ¡FELIZ AÑO 2020 A TODOS!

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