América marca la pauta. Si en la entrada anterior ofrecíamos una visión sobre los cambios en la industria de la voz en español en Estados Unidos a raíz de la irrupción de la pandemia, con información sobre tarifas del doblaje en el mercado americano y la importancia creciente de los estudios domésticos de sonido, esta vez nos centramos en otros asuntos, como la locución comercial, y diferentes aspectos que mejoran la vida de un locutor o artista de la voz, también de la mano de La industria desde adentro, el programa lanzado por la locutora y artista de voz, Juana Plata, junto a la también artista de voz Natalia Rosminati y el productor Ezequiel Lachman.

“Un locutor comercial no vende el producto. Vende la experiencia que supone usar este producto”, afirmó el locutor Alfonso Lugo, voz en castellano en EEUU y Latinoamérica de marcas como Mercedes Benz, McDonald’s, United Airlines, productor y asesor profesional o coach.

“Un creativo puede ser tu mejor amigo. O tu peor enemigo”, añade quien aconseja, en relación al proceso de ampliación de la base de clientes, planificar el abordaje como si de una batalla se tratase.

Afincado en Los Ángeles, el mexicano defiende que el locutor debe aprender a relacionarse con cada uno de los eslabones de la cadena que interviene en la producción de publicidad. En este sentido, recomienda en primer lugar concretar al máximo los objetivos como locutor en la conquista de nuevos clientes.

Esto se concreta en elegir por ejemplo la marca a la que se quiera prestar la voz. Fijarse a continuación en la competencia, qué valores muestra el locutor que ostenta ahora mismo el cliente. Para pasar después a averiguar qué agencia se encarga de la publicidad de la marca elegida que se desea encarnar. Y hasta la identidad de los creativos que se ocupan de sus últimas campañas.

“Quiero ser locutor comercial es un objetivo demasiado genérico. Es mejor decir: quiero ser la voz de esta marca de prestigio internacional”.

Lo más importante sin embargo es ponerse una fecha para realizar este asalto. Por el camino, el aspirante habrá advertido dónde puede intervenir y qué pasos efectivos puede dar para aproximarse a su meta: contactar con la agencia, seguir los pasos del anunciante, seguir en redes sociales a los creativos…

“Ponle fecha. Y hazlo”, insiste quien se gana también la vida como instructor o coach, y que tiene en preparación, en el mundo de la voz, un proyecto aún inédito destinado a ayudar a personas que no son profesionales de esta industria.

“Hay que enamorar al anunciante, demostrar que conoces su mundo”, afirma quien ha llegado incluso a estudiar cifras y evolución en el mercado de algunas de las marcas a las que presta su voz.

En cuanto al consumidor final, quien escucha el anuncio: “Háblale como a un amigo, de tú a tú”, subraya, recomendando a los locutores que trabajen para el mercado estadounidense que busquen un agente, aunque también se puede trabajar sin él, simultáneamente.

Tarifas de anuncios en EEUU

El magazín dedicado a la voz profesional en castellano en Latinoamérica y EEUU contó también con la presencia de Memo Sauceda, actor y locutor con treinta años de experiencia, voz de actores como Mel Gibson, Kevin Costner y John Travolta, quien insistió en la importancia del networking o creación y mantenimiento de una red profesional de contactos, y ofreció detalles sobre el sistema tarifario de la locución comercial en Estados Unidos.

“Practica en casa, escúchate, crea una demo y promociónate primero entre los negocios locales”, dijo. “Es lo que te preparará para cuando lleguen trabajos más importantes”, resaltó.

En Estados Unidos, el sistema de tarifas para locuciones comerciales se basa en la audiencia potencial de hispanohablantes a la que van dirigidos los anuncios, explicó.

Así, un anuncio destinado a un territorio con importante presencia de la comunidad latina se paga a unos 700 dólares. Esta cantidad es el resultado de sumar por un lado una sesión, con 316 dólares de remuneración, y por otro las llamadas unidades, el sistema con que se marca la cantidad de hispanohablantes en ese territorio (en este caso, 100 unidades), según fija el tarifario del sindicato Sag-Aftra, con un período de pago de 13 semanas y algunas ciudades con un tratamiento especial, como Nueva York, Los Ángeles y Chicago.

La tarifa por los pases en Internet se paga aparte, y asciende a unos 1.265 euros al año, precisó el actor y locutor afincado en Miami, quien a pesar de sus treinta años de carrera, no duda en mandar cada seis meses algún detalle a sus clientes, en forma de material de papelería, a fin de estar siempre presente sobre la mesa de sus empleadores, y que estos no olviden su nombre.

“Es muy importante estar presente en la mente de tus clientes. Tienes que invertir. Y ser constante”, afirma, quien, no obstante, considera que en esta profesión lo principal es ser un buen intérprete, poseer conocimientos tecnológicos si grabas en casa, y saber construir y mantener una marca personal.

Los 30 hashtags de Instagram

Buena parte de la promoción de un actor de voz o locutor se realiza a través de las redes sociales. Un ámbito que también mereció la atención del programa destinado a actores y locutores en español, que entrevistó a Danay Escanaverino, experta en la materia, y firme defensora de la presencia activa en las nuevas redes.

Escanaverino, tras aconsejar a los actores y locutores abrir y mantener activos perfiles en LinkedIn, Instagram, abogó por utilizar estos perfiles con una clara orientación hacia el cliente.

Así, además de la consabida inclusión de una fotografía sonriente, la experta aconseja ser activo tanto en Instagram como en LinkedIn, a fin de trabar contacto con posibles clientes. Y permanecer atento a sus publicaciones, así como mostrar aprobación, a través de los Me Gusta, e incluso publicar algunos comentarios al respecto.

“De esta manera demostramos interés por esa persona o empresa. Y adquirimos conocimientos sobre sus logros”, añade

Lo fundamental es pensar en la audiencia a la que te diriges, reitera. Y esto puede aconsejar, si las audiencias son muy distintas, abrir un segundo perfil profesional, además del personal, si los destinatarios varían en exceso, insiste.

Se trata de ser relevante y lograr aparecer en las búsquedas que los algoritmos de estas redes sociales ofrecen cuando un cliente realice una búsqueda. Un camino en el que resulta muy eficaz la inclusión de hashtags, las palabras clave que sirven para orientar las búsquedas, mediante etiquetas precedidas de una almohadilla (#); como por ejemplo, #locutor, #Madrid, #España, #VoiceOver, entre otras.

Por ejemplo, Instagram admite hasta 30 hashtags o palabras claves por publicación, que esta experta recomienda agotar.


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