Empresarios y sindicatos han constituido la mesa de negociación del convenio colectivo del doblaje vasco. Una mesa cuya formación ha arrojado una composición inesperada. Por un lado, el controvertido estudio FX Media se incorpora a las filas de la patronal Avesat, con mayoría en ese lado de la mesa. Y, por otro lado, entran en la mesa, un grupo de actores que han seguido trabajando pese al plante en protesta por las malas condiciones de trabajo, informan al Blog de la Escuela de Doblaje de Madrid (EDM) en fuentes de Bieuse, asociación de actores euskaldunes.

En la mesa, constituida el pasado mes de diciembre, se sientan de un lado la patronal Ibaia – asociación de productoras independientes del País Vasco – y una segunda patronal, Avesat, donde, además del estudio Mixer, se ha integrado un segundo estudio especializado en ‘realities’: FX Media, que dobla también dibujos animados emitidos por el canal Boing, y al que los actores acusan de ejercer “prácticas precarizantes” de las condiciones de trabajo, afirman.

Esta segunda patronal, Avesat, se ha alzado, según la normativa vigente, con el liderazgo de la mesa, al recabar la mayoría de la representación del lado patronal.

Nuevos actores en la mesa de negociación

La composición de la representación de los actores también es compleja. La mayoría formalmente corresponde a los nacionalistas ELA y LAB, los sindicatos que se sientan en una mesa donde también se figuran la Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO).

Sin embargo, la novedad es que los actores tildados de “esquiroles” por Bieuse han acudido a la mesa de negociación.

Según estas fuentes, “son los mismos” actores que durante la huelga de los actores de Madrid el pasado 2017, accedieron a doblar la producción llegada al País Vasco, desviada desde la capital por los estudios madrileños, en un movimiento que fue calificado por el sindicato Adoma como un intento de vulneración del derecho a la huelga.

Ambos grupos de actores – Bieuse por un lado; y quienes han seguido trabajando, por otro, pese al plante – se sientan a la mesa de negociación en calidad de asesores, pues son los sindicatos ELA y LAB los que ostentan la mayoría en cuanto a representación.

Un proceso lleno de escollos

La mesa se constituyó el pasado 7 de diciembre y no ha recibido ninguna impugnación, por lo que está obligada a negociar el nuevo convenio, en un proceso que se presume lleno de escollos. Por un lado, los actores llevan trabajando 15 años sin la protección de un convenio colectivo, lo que se ha traducido en una “precarización” de las condiciones de trabajo, según las citadas fuentes.

Una precarización que consiste en la generalización de prácticas como el cobro de una única convocatoria por varios capítulos de series, la alteración de la longitud de los takes o unidades de trabajo, y una pérdida de hasta el 40% de la cuantía salarial con relación a 2004, según denunciaron en este mismo blog desde Bieuse el pasado mes de mayo.

Por otro lado, en cuanto a la producción en euskera, el volumen de trabajo se recortado a la décima parte o menos, desde los máximos alcanzados en los años 90, y ha quedado relegado fundamentalmente a programación infantil emitida por ETB3, destacaron.

División patronal

En el lado patronal, por su parte, se sientan por un lado Ibaia, asociación de productoras independientes del País Vasco, y partidarias de una regulación, según estas fuentes, y por otro, Avesat, surgida de la unión, por un lado de Mixer, contratista de la producción en euskera de la televisión autonómica vasca ETB, y por otro lado, de FX Media, un estudio al que los actores de doblaje consultados acusan de ofrecer “precarias condiciones de trabajo”, que van desde los doblajes en la modalidad de ‘autocontrol’; esto es, sin un técnico de sonido, y donde son los propios actores los que deben accionar los controles de audio; hasta irregularidades en la fijación de los honorarios de muy diversa índole.

“Los que trabajan allí tampoco saben cuánto cobran quienes tienen al lado”, explican.

La patronal presentará su propuesta de convenio colectivo en la próxima reunión el 24 de febrero, tras recibir en diciembre la propuesta de convenio presentado por los actores. Una propuesta “muy completa”, recalcan en fuentes de Bieuse.

Además, los actores que se han sumado a la negociación – los llamados “esquiroles” por Bieuse – presentaron una propuesta de tarifas según la “procedencia de los trabajos”, que fue desechada por no ajustarse a la legislación, añadieron.

Desde esta asociación confían en lograr “antes del verano” un convenio que regule el ejercicio del doblaje en el País Vasco.

Disparidad de tarifas

Las tarifas actuales en el País Vasco oscilan en función del estudio debido precisamente a la ausencia de convenio colectivo. Según las mismas fuentes, las empresas integradas en Ibaia pagan 38 euros por convocatoria y 3,40 euros el take; en tanto que Mixer, el contratista público, bajó a 30 euros la convocatoria en euskera, y a 28 euros la de castellano, con una rebaja proporcional en el take; y por último, FX Media carece de una tarifa unificada, si bien estas fuentes sitúan el precio del take en torno a 1 euro.


Imagen de Gerd Altmann en Pixabay


1 comentario

Juan Francisco J. F. · 6 febrero, 2020 a las 9:55 am

Tema delicado el tratado en el post de hoy. Me permito invitar a una reflexión desde el máximo respeto: ¿Ayuda que los trabajadores nos pongamos la toga de fiscal para juzgar quien merece y quien no estar en una mesa en la negociación en otra provincia?

Es difícil defender la unidad profesional aireando reproches sobre la trayectoria de otros y, para algunos puede resultar cínico. ¿Esta seguro quien señala con el dedo al rival por haber aceptado antaño una «práctica precarizante» de que su historial está inmaculado en ese aspecto? ¿Sería difícil encontrar en el historial de muchos de los mejores actores del sector a no pocos que cuando estaban empezando aceptaron para conseguir determinado trabajo, o determinado salto profesional prácticas que para otros compañeros merecían el adjetivo de ‘injustas’, ‘precarizantes’, ‘nepotistas’, ‘favoritistas’, ‘desleales’, ‘amiguistas’ o hasta ‘esquirolas’

No creo que la clave para la unidad sea que los actores se vistan de fiscales para evaluar al prójimo lo que pudo hacer en el 89, el 99, el 2003, en 2014 o 2017, sino mirar en positivo si ahora todos en esa mesa están dispuestos a remar en la misma dirección para mejorar la situación de todos y, sin conocer a fondo la situación de los compañeros de Euskadi, tiendo a pensar que cuantos más compañeros estén ahí presentes, aceptando las mismas reglas, dialogando, negociando, hablando, será mejor para el conjunto. Al menos deseo que así sea.

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