El doblaje vasco continúa dividido. Desde 2018 una parte de la profesión mantiene un plante en protesta por los recortes en el doblaje al euskera. La otra parte, los que siguen trabajando, se hartó en febrero. Y llevó a cabo una huelga. Tres semanas de paro que finalizaron con la reversión de un 75% de aquellos recortes. Y la promesa del empresario de mejorar las condiciones a partir del año que viene.

Las aguas siguen revueltas en el doblaje vasco. En la comunidad autónoma vasca se llevan a cabo dos tipos de doblaje. Se dobla al castellano. Y se dobla al euskera. Es esta última lengua la que ha terminado por dinamitar las buenas relaciones del medio centenar largo de actores que viven del doblaje en el País Vasco.

En 2018, el estudio Mixer, que se encarga en exclusiva del doblaje al euskera para la cadena autonómica de televisión ETB, metió la tijera. La profesión se dividió cuando unos actores decidieron plantarse. Y otros decidieron seguir trabajando.

Desde entonces los actores que decidieron plantarse, agrupados en la asociación Bieuse, mantienen el plante. Mientras los otros, asociados en EHBE (Euskal Herriko Bikoizleen Elkartea), siguieron trabajando.

Hasta que el pasado febrero los segundos decidieron parar también. Y llevaron a cabo una huelga contra la empresa adjudicataria del doblaje en euskera, en demanda de una mejora de salarios y de otras condiciones laborales.

La huelga duró tres semanas. Y concluyó con una mejora de salarios, que supone eliminar en un 75% los efectos de los recortes practicados en 2018, según Pello Artetxe, portavoz de EHBE, en declaraciones al Blog de la Escuela de Doblaje de Madrid (EDM).

Además, el contratista de la televisión autonómica vasca se comprometió a volver a negociar las condiciones de trabajo a partir de 2022, cuando se licite un nuevo contrato con el canal autonómico vasco.

Sin embargo, fuentes de la otra asociación, Bieuse, la que mantiene un plante desde 2018, restaron importancia al acuerdo, afirmaron que este supone tan solo la mejora en “unos céntimos” respecto al anterior baremo, y dudaron de la voluntad del empresario de mejorar las condiciones laborales a partir del año que viene, afirmó un portavoz de la asociación, Xabi Alkiza, a este Blog.

Además, estas mismas fuentes de Bieuse aseguran que en Mixer no se respetan condiciones como la longitud del take, de acuerdo a las medidas acostumbradas en otros lugares donde sí están reguladas. Y tampoco se pagan las convocatorias múltiples cuando se acude a doblar varios episodios en una misma jornada; es decir, los actores cobran una sola convocatoria a pesar de acometer el doblaje de varios episodios en una única jornada.

Doble escala salarial y desregulación

Según EHBE, el precio del CG o convocatoria en euskera tras la huelga de febrero ha quedado fijado en 32,15 euros y el del take o unidad de trabajo en 3,10 euros. Unos precios que, en el caso del castellano, se sitúan por debajo de ese nivel.

En 2018, según la tabla salarial aprobada por el adjudicatario, el precio del CG o convocatoria en euskera se fijó en 30,50 euros y el del take en 2,95 euros.

Además dicha tabla salarial fijaba los precios del doblaje en castellano para ETB, con 28 euros por convocatoria y 2,70 euros el take. Y los de las películas incluidas en el programa Zineuskadi (que supone entre 12 y 15 películas al año), en una convocatoria por 38,34 euros, y el take a 3,47 euros.

Sin embargo, no todo el doblaje que se realiza en la comunidad autónoma vasca se rige por estos precios. En uno de los estudios, FX Media, situado en Galdakao a escasos 10 kilómetros de Bilbao, los actores doblan series de animación para el canal de Mediapro Boing en condiciones muy distintas.

Unas condiciones que se resumen en precios en torno a 1 euro por takey otras irregularidades, como el ahorro en convocatorias cuando se doblan varios capítulos en la misma jornada, vastas longitudes del take o unidad de medida y carencia de técnicos en las salas, según denuncian en fuentes de Bieuse.

Otras fuentes, sin embargo, niegan que en FX Media se pague el take a poco más de un euro, y sitúan por encima de los tres euros el precio de esa unidad de trabajo.

Colaboraciones con SDI Media

Los actores agrupados en Bieuse, muchos de ellos radicados en Guipúzcoa, que mantienen un plante desde 2018 contra el proveedor del doblaje al euskera de ETB, sufrieron al año pasado otro revés, al cerrar el estudio más importante de la provincia, REC.

Sin embargo, los actores han buscado una fórmula para poder seguir colaborando con el doblaje a castellano que desde hace años llevan a cabo para la multinacional con sede en Madrid, Barcelona y Santiago SDI Media.

Estos actores se han agrupado en una cooperativa de emprendimiento y han continuado con su colaboración con SDI Media, grabando en dos o tres estudios, “pequeños pero muy bien equipados”, que han asumido estos encargos para el gigante multinacional, afirman desde Bieuse.

Negociación paralizada

En 2019 el doblaje vasco inició la negociación de un nuevo convenio colectivo, que quedó interrumpida por la pandemia. Una mesa a la que se sientan, por un lado, representantes de ambas asociaciones de actores, EHBE y Bieuse; y por otro, dos patronales, Avesat e Ibaia.

La paralización de la mesa continúa, afirman en fuentes sindicales, en parte por las dificultades de negociación que impone la emergencia sanitaria. Pero también por la falta de interés de una de las dos patronales —Avesat— en regular el sector, continúan estas fuentes.

Avesat, la patronal que, según los actores, bloquea la negociación, está compuesta por un lado por el contratista de ETB, Mixer, y por otro lado, por FX Media, la empresa a la que los actores acusan de tirar precios y precarizar el sector.

Por otro lado, Ibaia, una patronal que agrupa más bien a productoras y no solo estudios de sonido, ha visto debilitada su posición en la mesa, tras el cierre de REC, el estudio guipuzcoano.

(Imagen: Eusko Jaurlaritza / Gobierno Vasco. geoEuskadi)


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