El doblaje en Madrid retomará el año próximo la senda de subidas salariales. El convenio colectivo ratificado en la región sella un alza mínima del 0,5% anual entre 2022 y 2025. Además, los firmantes acuerdo establecen un 6% adicional, al final del período, en concepto de vacaciones, horas extras y fin de contrato.

El tercer convenio colectivo del doblaje y la sonorización de la Comunidad de Madrid, en su rama artística, determina las condiciones laborales para los actores, directores, ayudantes, y ajustadores y adaptadores de diálogos, entre los años 2020 y 2025, ambos inclusive.

Los firmantes del acuerdo —Adoma, Locumad, UGT y CCOO, por la parte social; y Aedma y Amaedys, por la parte empresarial— establecen la congelación salarial durante los dos primeros años de vigencia del convenio —2020 y 2021— y una subida mínima equivalente al IPC durante el resto del período, entre 2022 y 2025; con un suelo mínimo, en este último caso, del 0,5%, si el índice de precios de consumo quedara por debajo de esa cifra.

Es decir, si el IPC entre 2022 y 2025 se situara por debajo del 0,5%, el alza mínima aplicable sería de un 0,5%; lo que implica una ganancia de poder adquisitivo para los trabajadores. En caso contrario la subida sería equivalente al IPC.

Además, el sector pacta una subida salarial adicional, en concepto de compensación por vacaciones, pagas extraordinarias e indemnización por fin de contrato, que se empezará a aplicar en 2023; a razón de un incremento del 1% en 2023; un 2%, en 2024; y un 3%, en 2025.

De este modo, el nuevo convenio zanja una vieja reivindicación del sector en una negociación marcada por la pandemia.

Aparcada la cesión de derechos

El tercer convenio del sector, el primero al que se llega en la región sin necesidad de convocar una huelga de actores, resuelve la compensación por vacaciones, horas extra y fin de contrato, pero deja sin resolver otras cuestiones, aplazadas por la emergencia sanitaria que ha supuesto la pandemia de Covid-19.

Así, los negociadores se han visto obligados a posponer otras cuestiones, como la compensación por la cesión de derechos de la propiedad intelectual —otra vieja reivindicación del sector— debido a las especiales condiciones en que ha debido negociarse el nuevo texto laboral.

Con todo, la pandemia ha obligado a abordar la regulación del teletrabajo, una de las principales novedades del convenio, si bien las partes se citan para perfeccionar más adelante esta regulación en una mesa de trabajo, donde también se abordarán otros asuntos, como el trabajo de los jubilados, la citada compensación de derechos de la propiedad intelectual, los podcast, etc.

Para Adoma, el tercer convenio colectivo de la rama artística del doblaje en Madrid “garantiza una larga etapa de estabilidad” en el sector, afirmó su líder, Adolfo Moreno, al blog de la Escuela de Doblaje de Madrid (EDM).

Moreno destacó además que este el primer convenio colectivo de la región que se firma sin la necesidad de convocar huelgas, al tiempo que ha expresado su “satisfacción” por los resultados de la negociación, que garantiza “mejoras” para los actores y directores de doblaje en la Comunidad de Madrid

“Ojalá que esto sirva de acicate para el resto de comunidades autónomas”, concluyó Moreno, quien destacó que Madrid es la única comunidad autónoma que cuenta con un convenio colectivo para el doblaje en castellano.

“Tenemos un problema con el castellano. Somos la única comunidad autónoma con convenio. Hay un problema que debemos solucionar; si no es posible con un convenio estatal, esperemos que en el resto de comunidades autónomas se generen las ganas de juntarse, y luchar por los convenios que garanticen las condiciones laborales del sector”, concluyó.

Por su parte, los empresarios de Aedma mostraron su satisfacción por la firma del acuerdo, que proporciona la estabilidad necesaria para abordar la transformación del sector.

“Estamos satisfechos con el acuerdo alcanzado que, esperamos, dará la estabilidad necesaria al sector para afrontar los retos que tendremos en los próximos años”, recalcó a este blog un portavoz de la Asociación de Estudios de Doblaje de Madrid (AEDMA), que representa a los estudios Deluxe, Sonologic, Lassostudios y Tecnison.

El ‘take’ sube al menos un 0,5%anual

Una vez que se conozca el IPC anual de 2021, el salario de los actores y directores de doblaje en Madrid quedará actualizado de acuerdo a ese valor; o al menos un 0,5%, si el IPC se sitúa por debajo de esa cifra.

Ese suelo en el alza de las retribuciones para el año próximo garantiza una subida anual del 0,5%, a partir del 2022 y hasta 2025; que se completará con otro porcentaje adicional del 1%, en 2023; del 2%, en 2024; y del 3%, en 2025, según el acuerdo alcanzado.

En cambio, el sector ha sellado la congelación de salarios en 2020 y 2021.

En 2020, el IPC finalizó el año en el -0,5%; es decir, en terreno negativo; por lo que los trabajadores, al haber mantenido los salarios de 2019, habrían ganado poder adquisitivo en igual cantidad; esto es, un 0,5%.

Sin embargo, la llegada de 2021 ha supuesto la vuelta de la inflación, y, tras el 2,7% de subida anual en mayo, los expertos prevén que el año se cierre con una inflación en el entorno del 2%; lo que, de confirmarse el pronóstico, generaría a los actores una pérdida de poder adquisitivo por igual cantidad, esto es, del 2%.

Salarios del doblaje en Madrid

Así, en 2021, los precios del trabajo artístico del doblaje en Madrid permanecen invariables respecto al año anterior; esto es, en el caso del vídeo, 38,95 euros por convocatoria y 4,27 euros por take, para los actores; y 4,89 euros por minuto de dirección, y otro tanto por la adaptación; mientras que, en el caso del cine, se mantienen en 51,94 euros por convocatoria y 5,69 euros por take, para los actores; y 8,43 euros por minuto de dirección, y otro tanto por la adaptación.

En el caso de los contratos indefinidos, los salarios siguen fijados en unos 22.545 euros anuales para los actores, directores y adaptadores y ajustadores; y de 32.210 euros, en el caso de los directores-actores.

En el caso de los videojuegos, el salario continúa en 82,86 euros por la primera media hora de convocatoria o fracción, en el caso de los actores; y en 38,67 euros por cada hora o fracción, o 243 euros por una jornada completa, en el caso de los directores.

Los audiolibros siguen incluidos dentro del ámbito regulado por este convenio colectivo, con un precio de 64,41 euros por cada media hora o fracción, en el caso de los actores; y de 3,23 euros por minuto o fracción, en el caso de la dirección o adaptación.

El convenio fija los precios del trabajo de otros productos, como documentales, realities, voces de juguetes, promociones, tal y como figura en el anexo salarial del tercer convenio colectivo del sector.

A estos precios, se añadirá a partir del año que viene, la correspondiente subida del IPC, con un suelo del 0,5% a partir del año próximo; más un tanto por ciento adicional a partir de 2023; a razón del 1%, el primer año; un 2%, en 2024; y un 3%, en 2025.

Trabajo a distancia

El tercer convenio del doblaje de Madrid regula también otras cuestiones, como el teletrabajo; aunque únicamente para aquellos “supuestos que impidan realizar la prestación de trabajo de manera presencial”, según destaca el texto, que aplaza una posterior regulación hasta conocer los resultados de un estudio que elaborará una mesa de trabajo constituida a tal efecto, a fin de analizar la “viabilidad” del trabajo a distancia.

De momento, el texto legal determina que las empresas deberán garantizar el principio de no discriminación, y facilitar los “medios técnicos (micrófono y software)” a los actores que de forma “voluntaria” accedan a trabajar desde casa, manteniendo siempre los salarios y cotizaciones a la Seguridad Social pactados en convenio.

Los acuerdos entre los estudios y los actores deberán plasmarse por escrito, y remitirse una copia de los mismos a las organizaciones sindicales.

El convenio aparca otras cuestiones, como el trabajo de los jubilados, los derechos de la propiedad intelectual demandados por los actores, los podcast y el trabajo a distancia, que se estudiarán en una mesa de trabajo, constituida por los actores y las empresas, que deberán reunirse al menos una vez al trimestre, y fijar en la primera reunión el calendario de las materias a tratar en su seno.

Además, una comisión paritaria de formación constituida por empresas y trabajadores estudiará la solicitud de subvenciones para planes de formación.


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